Clop, clop, clin, clan… ¿Quién es capaz de hacer pasar hábilmente la bola por los agujeros con el martillo o de sacar estupendos sonidos al metalofón afinado en escala pentatónica?
Da igual por cuál de las dos opciones se decidan los niños al jugar porque ambas producen una diversión bestial.
Este juguete fomenta la coordinación ojo-mano, la precisión, la concentración, la distinción de colores, el control de la fuerza, el sentido musical y del ritmo y la inteligencia.
INCLUYE:
- Banco con 3 orificios
- Martillo de madera
- xilófono extraible
- bola de madera